sábado, 2 de febrero de 2013

Familia, caña y banano: lasactividades empresariales de Rodrigo Holguín




Es poco frecuente la elaboración de biografías empresariales de personajes vivos. Este libro presenta la trayectoria de vida empresarial de Rodrigo Holguín Lourido. El caso es el pre-texto para conocer algunas de las dinámicas económicas, políticas y sociales del sector azucarero en el que se ha desarrollado profesionalmente su protagonista. Esta biografía es una manera de comprender mejor la constitución de los contextos sociales, políticos, económicos y culturales de una época y de una región: el Valle del Cauca durante el periodo 1942-2010.

El trabajo busca aportarle tanto al campo de la historiografía empresarial, como al de la regional. Uno de los factores a resaltar, es que si bien el Valle del Cauca, ha sido catalogado como una de las 3 regiones económica y políticamente más importantes para el país, paradójicamente es relativamente poco lo que se le ha estudiado. Sobre la industria azucarera, existen varios trabajos de carácter técnico, pero pocos son las investigaciones históricas sobre el área. Poco sabemos sobre la historicidad del cluster del azúcar, lo más conocido son los estudios sobre los ingenios, principalmente sobre Manuelita, pero poco se conoce acerca de las dinámicas económicas que se alimentaron y alimentaron a los ingenios en la segunda mitad del siglo XX. Vacíos sobre los que este libro discurre.


ISBN:978-958-8427-76-8
2012, 236 pp., 24x16,5 cm.
Precio de venta al público:
$35.000


jueves, 5 de julio de 2012

Memorias del agua: oralidad, naturaleza y cultura en el Pacífico colombiano


Jaime Andrés Peralta Agudelo


Agua. Agua en infinidad de lugares y manifestaciones. Aquella que brota en pozos y manantiales o la que en forma de cascadas o en infinidad de arroyos busca presurosa la planicie aluvial. Estas corrientes de vida también se enuncian en la multitud de ciénagas que horadan las sabanas o en la miríada de ríos, esteros y manglares que unen la tierra con la profunda oscuridad del océano. 

Desde aquel contacto diario con estos y otros mil rostros que ofrece el universo acuático, las comunidades afrodescendientes del Chocó han creado no solo variadas posibilidades de supervivencia material, sino un conjunto de narraciones orales y de prácticas culturales asociadas (agüeros, rezos, conjuros mágicos, etc.) que les han permitido convertir a este elemento en una parte sustancial del territorio que habitan en la actualidad. De allí que hayan poblado sus líquidos paisajes, entre otros referentes de la identidad negra, con serpientes colosales, con bellas y, a la par, peligrosas sirenas, con luces misteriosas que asechan a los navegantes y con criaturas sobrenaturales que custodian el oro y los restantes recursos marítimos y fluviales.

En su inmensa mayoría, los contenidos de esas “memorias del agua” resultan desconocidos para las jóvenes generaciones de afrodescendientes y para los colectivos que residen por fuera del área y, por lo tanto, este libro se constituye en un espacio de valoración y difusión de aquella joya invaluable del patrimonio cultural inmaterial colombiano.


ISBN: 978-958-8427-75-1
2012, 220 pp., 16,5 x 24 cm.
Precio de venta al público:
$ 25.000

jueves, 24 de mayo de 2012



Las doce hipótesis de una estrategia altermundista1


Gustave Massiah
Setiembre de 2010


Para evidenciar la coherencia y los temas controvertidos de la estrategia del movimiento altermundista, proponemos doce hipótesis sobre el análisis de la situación actual y sobre los proyectos de transformación priorizados por el movimiento altermundista.

Primera hipótesis
La situación se caracteriza por una crisis global. Es ante todo una doble crisis interrelacionada: la del neoliberalismo y la del capitalismo
Es una crisis del neoliberalismo como fase neoliberal de la mundialización capitalista. Esta fase, que comenzó a inicios de los años 80, está hoy día agotada. Es una crisis del sistema capitalista en sí, iniciada por la profunda crisis que vivimos actualmente. Esta crisis, multidimensional, abre una posibilidad de ruptura de un ciclo mucho más largo, de más de cinco siglos; el que construyó una civilización capitalista y occidental.

Segunda hipótesis
La crisis actual que se presenta como una crisis financiera, monetaria y económica, tiene fundamentos mucho más profundos. Es una crisis social, democrática, geopolítica y ecológica, y de forma global, una crisis de civilización
Es una crisis social, de las desigualdades, de la pobreza y las discriminaciones. Es una crisis democrática, la del cuestionamiento de las libertades y la igualdad en todos los ámbitos donde conocieron avances. Es una crisis geopolítica, la de la descolonización inconclusa y de la contestación de la hegemonía de los Estados Unidos y sus aliados europeos y japoneses. Es una crisis medioambiental, en la que se llega a los límites del ecosistema planetario.
Cada una de las dimensiones de la crisis hace emerger los problemas no resueltos de las anteriores crisis que la dinámica del capitalismo consiguió retener sin darles solución.

Tercera hipótesis
El movimiento altermundista conlleva una lógica antisistémica con relación a la lógica dominante.
Con relación a la lógica del sistema neoliberal, el movimiento altermundista cuestiona la subordinación a la racionalidad del mercado mundial de capitales y el ajuste estructural de cada sociedad al mercado mundial. Con relación a la lógica sistémica del capitalismo, cuestiona la propia naturaleza del crecimiento y de la mercantilización, en constante aumento, subordinando todos los aspectos de la vida a la búsqueda del lucro.
El movimiento altermundista a través de las resistencias, las luchas sociales y ciudadanas, la contestación cultural, la batalla de las ideas contribuyó a profundizar las contradicciones del sistema y a su crisis.

Cuarta hipótesis
El movimiento altermundista es un movimiento histórico de emancipación que prolonga y renueva los movimientos históricos de los periodos anteriores: los movimientos históricos de la descolonización; por las libertades, de las luchas sociales; la ecología.
Retoma tendencias de larga data redefiniendo los desafíos a partir del cuestionamiento por el neoliberalismo de equilibrios históricos.
El movimiento histórico de la descolonización cuestionó el equilibrio y el sentido del mundo. Fue combatido por el neoliberalismo a través de la gestión de la crisis de la deuda, los programas de ajuste estructural y la perversión de los regímenes de los países descolonizados.
El movimiento histórico por las libertades y por la igualdad había transformado el mundo con el siglo de las “Luces” y luego con la revolución de las nacionalidades; tomó nuevas dimensiones con el movimiento por las libertades de 1965 y 1973, con el cuestionamiento de los totalitarismos y de las opresiones, particularmente la opresión de las mujeres. El neoliberalismo intentó recuperarlo a través del individualismo y el consumismo. El movimiento histórico de las luchas sociales, estructuró la historia del capitalismo. Oponiendo, desde los inicios del sistema capitalista la burguesía al campesinado y a las clases populares urbanas; cobró toda su dimensión con el movimiento obrero a partir del siglo XIX y en las luchas revolucionarias de inicios del siglo XX. El neoliberalismo, por su parte, desarrolló la precarización y una mundialización fundada en el dumping social generalizado.

Quinta hipótesis
La orientación estratégica del movimiento altermundista es el acceso a los derechos para todos y la igualdad de derechos a escala mundial. Cobra todo su sentido con el imperativo democrático.
Esta orientación caracteriza la naturaleza anti-sistémica del movimiento. Éste opone el acceso a los derechos para todos a la lógica del neoliberalismo. Opone la igualdad de derechos, a escala mundial, a la lógica del capitalismo. A la afirmación de que no podemos organizar el mundo sino a partir de la regulación por el mercado mundial de capitales, el movimiento contesta que podemos organizar cada sociedad y el mundo a partir del acceso a los derechos para todos. A la afirmación de que no podemos organizar el mundo sino a partir de relaciones sociales determinadas por la propiedad del capital, el movimiento responde que podemos organizar cada sociedad y el mundo basándonos en la igualdad de derechos.
La orientación estratégica sobre el acceso a los derechos está necesariamente relacionada con el imperativo democrático, que cobra una intensidad particular en el periodo actual en el que las libertades están en entredicho y donde la igualdad es cuestionada como valor.

Sexta hipótesis
El movimiento altermundista reivindica la implementación de cuatro generaciones de derechos que fueron creados por cada uno de los movimientos históricos: los derechos civiles y políticos, los derechos económicos, sociales y culturales, los derechos de los pueblos y los derechos ecológicos. Cada periodo histórico retomó para sí, completó y renovó los derechos formalizados en los anteriores periodos.
Las grandes declaraciones del siglo XVIII, explicitaron y formalizaron los derechos civiles y políticos. Y la Declaración Universal de los Derechos Humanos los completó. Los derechos de las mujeres los renovaron. A lo cual se sumó el rechazo de los totalitarismos y la articulación de los derechos individuales y los derechos de los pueblos.
Los derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales fueron priorizados por la DUDH y completados por las políticas públicas de la post-guerra y por el Pacto Internacional de derechos económicos, sociales y culturales (PIDESC). Los derechos de los pueblos, sobre todo los derechos a la autodeterminación, al control de los recursos naturales y al desarrollo fueron formalizados por la ONU y explicitados en la Carta de los Derechos de los Pueblos.
Una cuarta generación de derechos está en gestación. Abarca los derechos “ecológicos” y corresponde a la redefinición de las relaciones entre la especie humana y la Naturaleza. Incluye los derechos a controlar la mundialización y la renovación de los derechos civiles y políticos, fundamentalmente los derechos de los migrantes y de libre circulación. Abarca también la renovación de los derechos en el marco de un universalismo universal.

Séptima hipótesis
El movimiento altermundista, formado por la convergencia de movimientos sociales y ciudadanos, prioriza una cultura política basada en la diversidad y la horizontalidad.
La diversidad procede de la legitimidad de todos los movimientos que luchan contra la opresión y que inscriben esta lucha en un proyecto de emancipación. El movimiento puso en marcha un proceso, el de los foros sociales mundiales; los cuales se organizan en base a los principios de las actividades autogestionadas, al
rechazo de las autoridades autoproclamadas, a la búsqueda de consensos y a la democracia participativa.
La referencia a “otro mundo posible” expresa el rechazo de la fatalidad, de las teorías del “fin de la historia”, de “guerra de civilizaciones” y de la pretensión neoliberal “there is no alternative”.

Octava hipótesis
Las bases sociales del altermundismo y sus alianzas dependen de los desafíos del periodo, de las salidas que se presentan a la crisis: el neoconservadurismo de guerra; la refundación del capitalismo a través de un “green new deal”; la superación del capitalismo.
Las bases sociales en el caso del neoconservadurismo de guerra atañen a todos aquellos que quieren luchar contra la barbarie, la represión, los regímenes autoritarios y las guerras. El neoconservadurismo de guerra se presenta como una salida para todos aquellos que quieren mantener, cueste lo que cueste, los privilegios del neoliberalismo. Las bases sociales y las alianzas con relación a la refundación del capitalismo y al “green new deal” están formados por todos los movimientos que luchan por el acceso a los derechos a escala mundial.
Las bases sociales para la superación del capitalismo están formadas por los partidos y movimientos que están comprometidos en las luchas por la igualdad de derechos.En lo inmediato, las alianzas agrupan a los que se oponen al neoconservadurismo de guerra.
Los principios generales se definen a la escala de la crisis, de la globalización. Las alianzas concretas dependerán de las situaciones de las naciones y de las grandes regiones. A más largo plazo, y si se consigue apartar el peligro del neoconservadurismo de guerra, la confrontación enfrentará a los defensores del “green new deal” y a aquellos que proponen la superación del capitalismo.

Novena hipótesis
El debate sigue en el foro sobre varios temas estratégicos, especialmente sobre los temas del poder y lo político. La apuesta es inventar nuevos vínculos entre la cuestión social y los movimientos y entre el ámbito político y las instituciones. El imperativo democrático la piedra angular de este replanteamiento.
La interrogación se concentra en primer lugar en el carácter contradictorio del Estado, entre el servicio a las clases dominantes y el interés general, sobre la crisis del Estado Nación y sobre el papel del Estado en la transformación social.
Se interroga también sobre la naturaleza del poder y sobre la relación al poder. En los procesos emprendidos, sobre todo con relación a la violencia, las modalidades de la lucha por el poder pueden prevalecer sobre la definición del proyecto y marcar profundamente la naturaleza de la transformación social. La cultura democrática es en éste ámbito determinante. El cuestionamiento de la dominación pasa por la confrontación de la hegemonía cultural. Toda transformación social se enfrenta a un rechazo por parte del poder dominante. No hay cambio social sin ruptura, sin discontinuidad en las formas de lo político y del poder. Esta ruptura y su control posible constituyen la apuesta fundamental de todo cambio social. El debate sobre las orientaciones generales y las aplicaciones en las situaciones específicas está al centro de los debates del movimiento altermundista.

Décima hipótesis
La crisis global abre oportunidades para el movimiento altermundista. Estas oportunidades articulan, de forma urgente, un programa de mejoras inmediatas, a más largo plazo, un espacio de transformación radical.
Las oportunidades permiten identificar, siguiendo varios grandes ejes, las mejoras inmediatas posibles, por un lado, y por otro, las transformaciones radicales en términos de nuevas relaciones sociales, de fundamentos de nuevas lógicas y de líneas de ruptura.
La regulación pública y ciudadana permiten redefinir las políticas públicas; abren la discusión sobre las formas de propiedad y sobre la evolución fundamental del trabajo.
La redistribución de las riquezas y el retorno del mercado interno abren la posibilidad de una estabilización del salariado, de una garantía de ingresos, de una protección social y un mejor acceso de los servicios públicos; permite la igualdad de acceso a los derechos y la relación entre el estatus social del salariado y su evolución desde el punto de vista de la relación social.
La urgencia ecológica precisa medidas inmediatas para la preservación de los recursos naturales, especialmente el agua, la tierra, la energía, la biodiversidad y el clima; abre la discusión sobre la mutación del modo de desarrollo social.
El modelo de representación política necesita la redefinición de la democracia, el rechazo de la discriminación y de la segregación social; plantea la reflexión sobre las nuevas formas de poder y de la política.
El reequilibrio entre el Norte y el Sur define una nueva geopolítica del mundo; abre una nueva fase de descolonización.
Una nueva regulación mundial redefine el sistema internacional; plantea la regulación de la transformación social a escala planetaria y la perspectiva de una ciudadanía mundial.

Onceava hipótesis
Los análisis y las propuestas discutidas en los foros sociales mundiales se han utilizado, desde el inicio de la crisis, como argumentos en la batalla de ideas. Pero no se han impuesto en las políticas implementadas. El movimiento altermundista, junto con las recomendaciones inmediatas, avanza nuevas propuestas que articulan la salida del neoliberalismo y la superación del capitalismo.
La crisis global se reconoce hoy como una crisis del neoliberalismo; la discusión sobre la crisis del sistema capitalista ha entrado de lleno en el ámbito público. Las recomendaciones inmediatas (control del sistema bancario, regulación pública y ciudadana, supresión de los paraísos fiscales, impuestos internacionales, etc.) se imponen en el debate pero edulcorados, incluso ignorados, para no afectar a los intereses de las clases dominantes.
En los foros sociales mundiales, varios temas articulan las nuevas orientaciones susceptibles de reformas inmediatas y alianzas amplias y las nuevas aperturas hacia alternativas radicales. Entre estos temas, citemos los del bien común, la gratuidad, el bienestar, la demercantilización, la relocalización, la hegemonía cultural y el poder político, la democratización radical de la democracia, la construcción de un “universalismo universal”, el estatus político de la humanidad, etc.

Doceava hipótesis
El movimiento altermundista está sumido en una reflexión global, de renovación del pensamiento de la transición y en la busca de soluciones políticas que correspondan a las diferentes situaciones. Propone articular las respuestas en función del tiempo, la urgencia y la duración; del espacio, de lo local a lo global; de las formas de intervención. Impulsa frontalmente las luchas y las resistencias, la elaboración intelectual, la reivindicación de las políticas públicas que apuntan a la igualdad de derechos, las prácticas concretas de emancipación.
En cuanto a las escalas de espacio, existen interdependencias entre lo local, lo nacional, las grandes regiones, lo global y lo planetario. Cada propuesta se enfoca en base a cada nivel, ya se trate de la hegemonía cultural, las relaciones internacionales, económicas, geopolíticas y ecológicas, la democratización, los equilibrios económicos y geoculturales, el poder político, los Estados y las políticas públicas, las prácticas concretas de emancipación o la relación entre población, territorio e institución.
En cuanto a las formas de intervención, el movimiento altermundista impulsa acciones a través de cuatro modalidades que se explicarán en la última parte del libro. Las luchas y las resistencias permiten defenderse y crear. La elaboración permite comprender el mundo para transformarlo. Las políticas públicas son un espacio de conflictos y negociaciones. Las prácticas concretas de emancipación, a todos los niveles, desde el nivel local hasta el nivel mundial, pasando por la escala nacional y regional, construyen alternativas y prefiguran nuevas relaciones sociales.

Como todo sistema, el capitalismo no es eterno. Hubo un inicio y habrá un final. Su superación es una cuestión actual. Es necesario desde ahora comenzar a esbozar y preparar otro mundo posible.


Notas:

1. Extracto de Gustave Massiah, Una stratégie Altermondialiste, Ediciones La Decouverte, publicado en enero del 2011


miércoles, 16 de mayo de 2012

El movimiento altermundialista nació de la oposición al neoliberalismo. Se fue construyendo, a inicios de los años ochenta, en medio de las luchas y resistencias a las políticas neoliberales. Puso de manifiesto la lógica del sistema neoliberal y contribuyó a generar conciencia sobre su naturaleza y sus consecuencias. Sus análisis quedaron ampliamente confirmados por la crisis global que se tornó evidente a partir de 2008 y que revela la existencia de un vínculo entre la crisis del neoliberalismo y la crisis del propio sistema capitalista.
Está en curso un debate estratégico en el movimiento altermundialista; debate que constituye una de sus prioridades.
El movimiento debe responder a tres interrogantes. Primero: ¿cómo luchar contra los peligros del neoconservadurismo? Segundo: ¿cómo aprovechar las oportunidades creadas por esta crisis? Desde ese punto de vista, la tercera interrogante es cómo situarse con respecto a las contradicciones entre la refundación del capitalismo y su superación.
El propósito de este libro es presentar la coherencia de ese debate, a partir del cotejo de las estrategias de los diferentes componentes del movimiento. Esas estrategias se desarrollan en el marco de los foros sociales, que son el espacio abierto de los debates, donde se reflejan su diversidad y sus innovaciones, así como también sus límites.
  
Gustave Massiah es ingeniero, urbanista y economista. Integra el Consejo Internacional del Foro Social Mundial desde los inicios del mismo.
Fue presidente del Centre de Recherche et d’Information pour le Développement (CRID), vicepresidente de ATTAC (Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Ayuda a los Ciudadanos) y miembro fundador de la Association Internationale des Tech-niciens, Experts et Chercheurs (AITEC) y del Centre d’Etudes et d’Initiatives de Solidarité Internationale (CEDETIM).
Desde los años sesenta participó del movimiento anticolonialista francés, antiimperialista y de solidaridad con el Tercer Mundo, ha participado activamente en acciones de solidaridad con el mundo árabe y África subsahariana, con los pueblos de Chile, Argentina y Uruguay durante las dictaduras y con el norte de África.

martes, 17 de abril de 2012

República Liberal, intelectuales y cultura popular.

Segunda edición.


Renán Silva.

República Liberal, intelectuales y cultura popular es un serio esfuerzo por presentar una imagen nueva de la política cultural de los gobiernos liberales colombianos entre 1930 y 1946, al mismo tiempo que un intento por reformular las formas tradicionales con las que se han estudiado las “políticas culturales” por parte de los llamados “estudios sobre comunicación y cultura”, lo que desemboca aquí en una concepción nueva cerca de cómo examinar esa realidad que llamamos, con excesiva certidumbre, “cultura popular”. El libro no solo pone de presente las importantes realizaciones de los liberales en el campo de la difusión cultural, sino las luchas que rodearon tales esfuerzos por democratizar y extender la cultura, al mismo tiempo que descubre un ángulo muy poco examinado del problema: la ampliación del programa cultural de los liberales, que no se limitó al ideal de extender la cultura, sino que buscó –a través de diversas formas, entre ellas la Encuesta Folclórica Nacional de 1942, analizada por primera vez en estas páginas- el conocimiento etnográfico de la vida popular colombiana. Al trasluz, y sin que sean objeto de culto ni referencia central, aparecen nuevas dimensiones de la tarea cultural de políticos como Jorge Eliécer Gaitán y de intelectuales como Germán Arciniegas y Darío Achury Valenzuela, entre otros. Ni diatriba ni apología: un esfuerzo histórico por conocer, con el apoyo de la sociología, un periodo de intensa movilización social en torno de la democratización de la cultura.


ISBN: 958-97449-8-2
2ª ed. 2012, 304 p., 16,5 x 24 cm
Precio de venta al público:
$44.000

lunes, 6 de febrero de 2012

La literatura como oficio : José Antonio Osorio Lizarazo 1930-1946


El trabajo explora las condiciones en que se ejerció el “oficio de escritor” en Colombia durante los años de la República Liberal, centrándose en el caso del escritor José Antonio Osorio Lizarazo (Bogotá, 1900-1964), quien fuera cercano durante los años veinte al núcleo de intelectuales agrupados como “Los Nuevos” y, a partir de 1930, compartió las ilusiones y expectativas que se abrieron para algunos de estos jóvenes intelectuales con la llegada del liberalismo al poder. Analiza primero la concepción de Osorio Lizarazo sobre la novela y la función del escritor en la sociedad, novedosa para la época, y que está ligada a ese nuevo rol que se abría para los jóvenes escritores en los gobiernos de la República Liberal. A continuación, el trabajo estudia aspectos del negocio editorial en el periodo y se pregunta sobre las fuentes del prestigio literario. Al final, se desarrolla la hipótesis principal según la cual esas fuentes estaban en lo fundamental en el mundo de la política y, sobre todo, en la síntesis del “hombre de letras” y del “hombre público” –el “orientador espiritual de la Nación”–, figura dominante del intelectual durante el periodo de estudio.


ISBN: 978-958-8427-69-0
2012, 120pp., 14 x 21.5 cm
Precio de venta al público:
$18.000

lunes, 16 de enero de 2012

Espacialidades del destierro y la re-existencia. afrodescendientes desterrados en Medellín, Colombia


Esta investigación aborda la producción de espacialidades por efecto del destierro de poblaciones afrodescendientes en Medellín, Colombia. En las espacialidades del destierro configuradas por el conflicto armado y las interrelaciones de poderes diferenciales entre el régimen del capital globalizado –actores armados, el Estado, la sociedad civil, los movimientos sociales, las víctimas de la guerra y los demás agentes sociales involucrados–, se desenvuelven las vidas de los desterrados quienes son confinados y dominados en los espacios del desarraigo, los cuales afectan formas territoriales específicas producidas ancestralmente por las comunidades afrocolombianas, al tiempo que hacen emerger nuevas condiciones territoriales que configuran a su vez la cotidianidad de los desterrados, sus culturas y formas de organización.


ISBN: 978-958-8427-70-6
2012, 168 pp., 16,5 x 24 cm.
Precio de venta al público:
$ 26.000

viernes, 25 de noviembre de 2011


Medellín: La Carreta Editores E.U., Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Coordinación de Ciencias Sociales y
Humanidades de la UNAM, 2007, 296 pp.

Marco Palacios[*]

Reseñas


Este libro de Betancourt debe figurar en cualquier bibliografía latinoamericana y debe ser de lectura obligada en los cursos de historiografía colombiana. Es el tipo de texto ágil y crítico del que había urgencia en Colombia en una la disciplina que, como abunda el autor, ha conso­lidado la fase de profesionalización. Betancourt parte en buena medida del ejercicio abierto y paciente que Jorge Orlando Melo asumió durante años: presentar perió­dicos balances historiográficos orientados por el rigor y la ecuanimidad. Pero este trabajo, que es también riguroso y ecuánime, es mucho más ambicioso, inquisitivo y abarcador.

Sin pretender erudición ni enciclopedismo, Betancourt ilustra sus tesis mediante un recorrido sucinto por las grandes líneas del desarrollo de la historiografía colombiana ("los marcos metodológicos e institucio­nales"), concentrándose en elementos significativos de la producción de los historiadores más reconocidos. En semejante viaje, Betancourt suele detenerse en la obra de muchos otros historiadores, politólogos, eco­nomistas y sociólogos que también han contribuido al desarrollo de la disciplina, con las limitaciones ya mencionadas, y se esmera en conside­rar los principales trabajos propiamente historiográficos del país.

No habrá lugar a perderse en un texto que, para el caso, es sencillo como puede serlo la línea recta. En seis capítulos cubre la formación de la disciplina. En el siglo xix, Restrepo, Posada Gutiérrez, Groot, Henao & Arrubla, inventan, por así decirlo, una historia nacional que arrancaría en la misma Independencia. Sigue la parábola de la Academia Colombiana de Historia, con liberales del estilo de López de Mesa, que resulta clave en la primera profesionalización de la disciplina. De este hito sigue la aparición de los "revisionistas", que introducen explícitamente dimensiones socio­lógicas por un lado, Nieto Arteta el más importante, y por otro aparecen los actores populares, verbigracia en Los Comuneros de Arciniegas.

El Frente Nacional ofrece el marco de la siguiente etapa: un nuevo revisionismo que se explaya en un tratamiento menos afable a los héroes epónimos de los dos partidos: Bolívar y Santander. En este revisionismo aparecen esquemas como el popular de pueblo-oligarquía de Liévano Aguirre y proyecciones de tono menor, marxistas en diferentes versiones que, más o menos, de Antonio García a Nicolás Buenaventura sacaron a la superficie la pertinencia de la lucha de clases.

El siguiente episodio se refiere a la "Nueva Historia" (así bautizada por un poeta, subraya el autor), fenómeno que implantó definitivamente un sustituto profesional e idóneo de la Academia Colombiana de Historia. Aquí se destaca la voz de Jaramillo Uribe y de dos de sus prin­cipales discípulos, Colmenares y Melo, quienes, sugiere el autor, pese a sus avanzados métodos, no logran escribir una historia que reconstruya el pasado nacional como una obra inclusiva.

En un primer plano, la "Nueva Historia" se dedicó de lleno a explorar las bases mate­riales de la modernización del país a partir de la estructura colonial, al precio de dejar invisible a "la nación". En un plano quizás más profundo las notas institucionales domi­nantes de esta nueva fase del desarrollo de la disciplina son un huir del presente, dejar pendiente el tema de la nación, encerrarse y no dialogar ni con otras disciplinas ni entre los historiadores. "En Colombia los distintos modos de escritura de la historia no han sos­tenido una confrontación dialéctica, ni se han expresado sus diferencias a partir de los parámetros de las comunidades académicas" (p. 75).

Así, algo impopular, enclaustrada disciplinar y geográficamente, y poco dispuesta a crear ambientes de crítica interna y diálogo, la historiografía colombiana, siempre (y no sólo ahora) ha estado en mora de replantear, recoger, debatir y salir al mundo. No cabe duda de que seme­jante diagnóstico, así como los remedios propuestos, serán quizás objeto de controversia, aunque si el autor está en lo correcto, tal controversia habrá de ser oblicua y algo apagada.

A riesgo de parecer indecoroso y aprovecharme de una reseña para controvertir críticas a mi trabajo, quisiera decir que, a mi parecer, Betancourt no entendió la tesis central del ensayo La clase más ruidosa (1982). Allí señalé que la incapacidad del "cachaco conquistador" de cumplir su cometido civilizador hegemónico lo llevó a la ilusión, y luego a la simulación, al arribismo y a la impostura radical con un altísimo costo social, político y cultural y en desmedro de la inte­gración de una nación moderna.

Dicho esto, sintetizo: Historia y nación entra a la columna de los activos de la historio­grafía colombiana.


[*]Profesor e investigador del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México (Ciudad de México, México) y profesor asociado de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes (Bogotá, Colombia) mpala-cios@colmex.mx


Tomado de: Historia Critica No. 44, Bogotá, mayo-agosto 2011, 240 pp. issn 0121-1617 pp 216-217

viernes, 18 de noviembre de 2011

Nueva Reseña de la Esquiva terminación del conflicto armado en Colombia

Coronel ® Carlos Alfonso Velásquez Romero, La esquiva terminación del conflicto armado en Colombia, Medellín, La Carreta Editores E.U, 2011, 304 páginas.

Jorge Yarce*

Justo el día en que cayó Cano acabé de leerlo. Y no deja de tener su sentido para mí escribir estas líneas, y lo hago para hacer justicia con esta obra que es sin duda uno de los mejores libros sobre el tema.

No había tenido entre mis manos un libro sobre el conflicto armado en Colombia tan ponderado y completo en su análisis. Si uno quiere conocer una radiografía de la vida del país durante el período 1978-2011, aquí encuentra una de sus mejores fuentes. Todo está pesado y medido con exactitud y pulcritud. Cada página es una labor de filigrana histórica, de cuidado en el análisis, de poner cada acontecimiento bajo la luz de la verdad o de la opinión depurada. Tiene muchos años de trabajo detrás. Si no, no se explica el fino uso del bisturí de la crítica serena y profunda.

Se da una visión dolorosa pero certera del país político, de los enormes pecados de omisión y de comisión de la clase política y gobernante y de las Farc. No ataca a nadie pero hace disección como un buen cirujano. Por ejemplo, ese examen de "El sistema" es aterrador. Colombia sometida a una tenaza de mediocridad y de falta de valentía para cambiar la política errática y mediocre por una tarea de construcción de país. Deja en claro las grandes equivocaciones de las estrategias militares y en algunos casos su ausencia radical. Y en ambos lados la ausencia de una vocación radical de paz. Y por el lado de la contraparte, la visión aguda de una guerrilla con cincuenta años de experiencia pero sin aprender la lección, enredada en un lenguaje hace tiempo pasado de moda y unas acciones pasajeramente exitosas pero tremendamente equivocadas en su conjunto. Y un gobierno y unas fuerzas armadas dando tumbos de aquí para allá, quedando como espectadores de un conflicto que sólo ellos pueden resolver.

No ve uno en este libro ningún sesgo político. Es la asepsia pura de un investigador sereno y que da cada paso después de un juicioso recorrido por circunstancias, personajes y contexto histórico.

Nadie que quiera saber lo que pasó en Colombia en los últimos años puede dejar de leer este libro, una rara joya en la bibliografía colombiana, fruto del estudio, de la búsqueda de la verdad y de un indiscutible amor por Colombia. Hace ya casi cinco décadas de la publicación del primer libro sobre la violencia en Colombia, de Guzmán, Fals Borda y Umaña (1962). Y "la esquiva terminación del conflicto armado en Colombia" es un hito medio siglo después, como el otro lado del arco del drama colombiano, de esa dolorosa historia, porque nos ayuda a entender a fondo cómo hemos perdido el tiempo en medio de utopías, sangre, lágrimas y errores, dejando que la violencia se apodere del alma nacional. Después de leerlo no permaneceremos indiferentes ante semejante crimen histórico en cuya autoría hemos intervenido todos, por acción o por omisión, unos con mayor responsabilidad que otros.

* Doctor en filosofía, periodista y escritor de 20 libros, fundador y ex-director de la Agencia de Noticias COLPRENSA, actualmente Presidente del Instituto Latinoamericano de Liderazgo (ILL)

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Carlos Alfonso Velásquez Romero, La esquiva terminación del conflicto armado en Colombia, Medellín, La Carreta Editores, 2011, 304 páginas.

(Publicada en Revista de Ciencias Sociales N°41 de la Universidad de los Andes)

En este libro de Carlos Alfonso Velásquez sobresale la originalidad de la investigación desarrollada, en el sentido de que pese a tratar un tema que ha sido trajinado durante los últimos tres o cuatro lustros, lo hace desde una perspectiva ampliamente dinámica desde varios puntos de vista, que tienen la virtud de ser complementarios.

En primer lugar, utiliza la historia como fuente de validación metodológica, ya que además de ser una ciencia social, esta disciplina sirve para constatar los análisis derivados de los acontecimientos sociales. Este uso de la historia como fuente de validación es el fundamento de la dinámica múltiple que posee a este trabajo y que constituye su principal cualidad.

En segundo lugar, acude a mirar el problema tratado desde la perspectiva del Estado, en este caso centrado en el trascurrir político de los gobiernos que enmarcan la temporalidad establecida en razón del tema seleccionado, que va desde la presidencia de Julio César Turbay (1978-1982), hasta la actual de Juan Manuel Santos, considerada en el Epílogo.

En tercer lugar, le agrega a la perspectiva política un factor poco usual en estos trabajos, pero que cuando se trata se hace generalmente con visiones superficiales o sesgadas, producto del desconocimiento en materias militares. La experiencia de varias décadas de ejercicio militar profesional del autor hace invaluable su contribución, en especial porque lo hace sin el sentido apologético que caracteriza los escritos de militares en servicio activo y en retiro.

En cuarto lugar, el trabajo mira también –de manera simultánea– el problema de estudio desde el ángulo de la insurgencia, en particular de la guerrilla de las Farc, a lo largo de los cambios que ha tenido esta agrupación, en medio de las diversas respuestas del Estado a tales cambios y de la inserción de esta guerrilla en la sociedad. La mirada simultánea de estos dos frentes que interactúan de manera antagónica añade al contexto del estudio elementos que alimentan la dinámica y la riqueza del análisis.

En quinto lugar, un factor adicional del análisis es la estrategia, que bien tratado es escaso en las investigaciones académicas sobre las confrontaciones armadas, más aún si éstas se adscriben a la guerra irregular. La importancia de la estrategia radica en su necesario entronque con lo político, en el sentido de que son las relaciones de poder en el Estado las que definen qué curso toman las políticas gubernamentales frente al conflicto armado, como de manera teórica y práctica lo hace el autor.

En sexto y último lugar, el trasfondo del análisis es la búsqueda de la paz. El mismo título del libro, La esquiva terminación del conflicto armado en Colombia, traduce las innumerables pifias políticas y militares cometidas a lo largo de más de las tres décadas de confrontación en las que transcurre el análisis de la investigación. En medio de tales fallas, en el texto se observa el condicionante externo, en particular la influencia de Estados Unidos, que en buena parte de las circunstancias de búsqueda de paz condicionó su fracaso.

Al tener en cuenta esta búsqueda de la paz, el libro es una enseñanza valiosa para todos aquellos que de alguna manera estén interesados en alcanzar este objetivo en el país. Sin embargo, este interés por una paz duradera tiene diversas facetas, incluidas algunas que de manera contradictoria no sólo no han contribuido a ella sino que han servido para estimular el conflicto. El libro muestra tales facetas que, dada su repetición, explican en buena parte lo esquiva que ha sido la terminación de la confrontación armada.

Una de esas facetas se refiere a que en un contexto formal de democracia liberal, como es el colombiano, las decisiones políticas recaen en las autoridades civiles que, por esta razón, tienen la obligación de orientar el accionar militar. Sin embargo, durante largos años y sustentadas en una supuesta convivencia democrática, estas autoridades le sacaron el cuerpo a la obligación de formular directrices para las instituciones armadas del Estado, llevando a sus mandos a asumir tareas políticas que no les corresponde.

Los pocos intentos de las autoridades civiles de orientar la política militar fueron fallidos, en buena parte debido a la autonomía en el manejo del orden público que generaron las instituciones castrenses aprovechando las circunstancias de la época. Esta autonomía relativa fue propiciada por el uso recurrente de la excepcionalidad constitucional del estado de sitio. Esta figura despertó la tentación de los gobiernos de buscar ‘soluciones fáciles’ por la vía de la represión para los crecientes problemas derivados de la violencia política, como fue el caso del ‘Estatuto de Seguridad’ durante el gobierno de Turbay, con el que comienza el libro.

Como afirmé en el prologo del libro de Carlos Alfonso Velázquez, reitero la necesidad de que quienes estén interesados en que el país salga del embrollo en que se encuentra, con una sociedad polarizada ideológicamente y una violencia cada vez más extendida y diversificada, hagan una lectura cuidadosa de esta publicación, con el fin de que mediten sobre las posibilidades de aportar a su esquiva solución.

Francisco Leal Buitrago

martes, 1 de noviembre de 2011

“Normas nunca serán suficientes para conservar y facilitar
acceso a patrimonio bibliográfico y documental”: Renán Silva

“Normas nunca serán suficientes para conservar y facilitar acceso a patrimonio bibliográfico y documental”: Renán Silva

25 de octubre de 2011

Este sociólogo antioqueño abrirá el ciclo de conferencias que acompañarán el Segundo Simposio Nacional de Patrimonio Bibliográfico y Documental.

Al Simposio, organizado por el Ministerio de Cultura, a través de la Biblioteca Nacional de Colombia, y que se realizará en Bogotá entre el 31 de octubre y el 3 de noviembre, asistirán 32 especialistas nacionales y extranjeros con experiencia en la gestión del patrimonio registrado en diferentes soportes y la formulación de políticas, entre otros temas.


Este encuentro, para el cual ya no hay inscripciones, se desarrollará por medio de conferencias, charlas, y paneles especializados. Su estructura se diseñó bajo dos modalidades: Memorias y Patrimonio, y las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), una nueva era en la gestión del patrimonio bibliográfico y documental y el trabajo en red.


Toda esa actividad comenzará con la conferencia de Silva ‘El patrimonio bibliográfico documental como repertorio cultural significativo para un país’, que se llevará cabo el próximo 31 de octubre, en la sede de la Biblioteca Nacional de Colombia, desde las 5:30 de la tarde.


Silva estudió sociología en la Universidad de Antioquia y hace parte del equipo de docentes del Departamento de Historia de la Universidad de Los Andes. Cuenta con un doctorado de la Universidad de Oxford S-T Antony’s College (EE.UU.) Academic Visitor1999-2000, y otro en Historia, de la Université de París I (Panthéon - Sorbonne), París (Francia).


Es autor, entre otras publicaciones, de ‘República Liberal, intelectuales y cultura popular’ (La Carreta Editores, 2005); ‘La Ilustración en el virreinato de la Nueva Granada. Estudios de historia cultural’ (La Carreta Editores, 2005); ‘Saber, cultura y sociedad en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVII Y XVIII’ (La Carreta Editores, 2004); ‘Prensa y Revolución afínales del siglo XVIII. Contribución a un análisis de la formación de la ideología de independencia nacional’ (La Carreta Editores, 2004); ‘Contribución a un análisis histórico de los procesos de apropiación de modelos culturales’ (1992); ‘Universidad y sociedad en el Nuevo Reino de Granada’ (1992); ‘Los ilustrados de Nueva Granada 1760-1808: genealogía de una comunidad de interpretación’ (2002).


Desde su experiencia y formación, Silva se refiere a lo que espera que sea el Segundo Simposio de Patrimonio Bibliográfico y Documental, y también habla de la importancia de este tipo de eventos para países como Colombia.


Ministerio de Cultura / Jaime Acuña Lezama: ¿Qué expectativas tiene del Segundo Simposio de Patrimonio Bibliográfico y Documental?

Renán José Silva: Las mejores. La reunión de especialistas generosos, que estén interesados en estabilizar un lenguaje que les permita comunicarse más allá de toda jerga torpe de falsos iniciados y de gentes que buscan distinción a cualquier precio, debe ser una seria y meditada colaboración a un problema que es al tiempo público y técnico y de primera importancia cultural.


MC: ¿Qué significado puede tener el patrimonio bibliográfico y documental para un país?

RJS: No es difícil imaginar que no debe ser un solo significado, y que hay que distinguir dos hechos. Uno es el de los significados históricos que ha tenido en una sociedad el patrimonio bibliográfico y documental. Otro es el significado que hoy en día y pensando en el futuro debería tener ese patrimonio. Este segundo problema es de gran complejidad en una democracia, pues plantea tanto definiciones legales (locales), como acuerdos con marcos internacionales que también producen normas, lo mismo que conocer la opinión de los especialistas y la propia opinión ciudadana, no solo por razones culturales, sino porque se trata de un bien público, así el acceso a tal bien no sea directo y sea condicionado.


MC: ¿Por qué son importantes las bases legales de una política para proteger el patrimonio bibliográfico y documental de un país, en este caso Colombia?

RJS: Las normas y estatutos legales nunca serán suficientes para la conservación, ampliación y facilidad de acceso al patrimonio bibliográfico y documental. Pero siempre serán necesarios tales estatutos y normas. Particularmente las zonas vacías, sin reglamentación, son la oportunidad de malos usos, de abusos, de abandono de partes esenciales del patrimonio documental y bibliográfico de una sociedad. Además, difícilmente puede intentarse la ampliación de apoyos y de presupuestos y el proyecto de formación de personal especializado, en un dominio que se encuentre en una zona de vacío, que lo convierte en un objeto sin vida institucional reglamentada.

MC: ¿Cuál es el papel de las universidades en relación con la promoción, conservación y preservación del patrimonio bibliográfico y documental?

RJS: Hay la idea de que a las universidades les corresponde cumplir funciones frente a todo lo que puede ser imaginable en el terreno del pensamiento y de la acción. Esa tendencia puede ser una simple exageración respecto de las posibilidades de las universidades, que en realidad no son muy grandes. Hay que suponer que un conjunto muy variado de instituciones públicas y privadas, academias de ciencias de diversa índole, grupos filantrópicos, gentes especializadas, y desde luego las universidades pueden tener parte importante en el proceso de formular y aplicar políticas culturales avanzadas y claras respecto del patrimonio. Claro, si una universidad o institución educativa tiene programas de formación que tienen relación directa y especial con este tipo de procesos –por ejemplo, las escuelas de bibliotecología, las de historia, las de arte, etc.–, pues deberá plantearse de manera más aguda y especializada cómo llevar una fuerte conciencia sobre la importancia del patrimonio al conjunto de la ciudadanía.


MC: ¿Cuáles de las experiencias a nivel mundial lo han impactado más en lo que se refiere a la promoción, conservación y preservación del patrimonio bibliográfico y documental?

RJS: La tradición europea desde el siglo XVIII ha sido muy rica en estos campos. La labor de organismos internacionales –en este caso, la UNESCO– ha sido crucial; pero por ahora el contrabando, los negocios clandestinos de elementos del patrimonio, han seguido imponiendo parte de su ley de mercado de circulación de bienes, que a todos les pertenecen. Pero, además, la guerra, –¡y no sólo en Irán, donde la destrucción fue brutal!–, sigue recordando que el trabajo de los especialistas, de las gentes de cultura y de los filántropos pierde toda su eficacia, cuando se trata de los poderes, del petróleo, de la riqueza, etc.


MC: ¿Cuáles cree usted que han sido las pérdidas más valiosas que ha tenido Colombia en materia de patrimonio documental o bibliográfico?

RJS: Es difícil evaluarlas cuando no se tiene un verdadero inventario. Muchas universidades del mundo están llenas de papeles y de riquezas arqueológicas nacionales. Habría que hacer un proyecto de investigación para hacer el inventario de lo que tenemos extraviado. Pero hay que agregar dos cosas que me parecen más importantes: en primer lugar, lo que se ha avanzado y mejorado en este campo; y en segundo lugar, lo que diariamente seguimos perdiendo de ese patrimonio invisible, no notable a primera vista, que simplemente vamos abandonando y destruyendo dominados por la idea de lo desechable y la modernidad tecnológica. Demos un solo ejemplo en el caso de la educación: los viejos tableros y asientos, la tiza, las reglas y los arreglos visuales de las aulas de escuela (mapas, imágenes de próceres, etc.), los viejos textos escolares, etc. Ni siquiera se toman fotografías. Simplemente se arroja. Para reconstruir este patrimonio habría que ir a muchas escuelas pobres de zonas lejanas, en donde a lo mejor se conservan como producto del abandono y del cuidadoso amor de algún maestro o maestra.


Consulte la programación del Segundo Simposio Nacional de Patrimonio Bibliográfico y Documental en el siguiente enlace: http://www.bibliotecanacional.gov.co/?idcategoria=41749



Foto tomada de: http://www.colarte.com/colarte/foto.asp?idfoto=252542 REVISTA ARCADIA 2007.



Tomado del Ministerio de Cultura: http://www.mincultura.gov.co/?idcategoria=45836